
Ergonomía
Pasamos
una gran parte del día trabajando, y precisamente el trabajo nos
puede causar diversas 'enfermedades' profesionales. Cuando se
trabaja en puestos informáticos suelen producirse: Problemas de
la vista y dolores de cabeza, Problemas de cuello y espalda,
Problemas de muñeca y brazo, etc.
Algunos
estudios sugieren que realizar movimientos repetitivos por
períodos de tiempo prolongados en un entorno de trabajo
inadecuado y cultivando hábitos de trabajo impropios podría
estar vinculado a ciertos tipos de molestias o lesiones físicas.
Entre otros, cabe destacar el síndrome de túnel del carpo,
tendonitis y tenosinovitis. Es importante que siga estas
instrucciones cuidadosamente. De no hacerlo, podría sufrir de
las molestias y enfermedades mencionadas. Estas instrucciones no
sólo le ayudarán a reducir la posibilidad de que padezca de una
de estas condiciones, sino que también le permitirán trabajar
más cómoda y eficazmente. Asegúrese de que su silla, su área de
trabajo y el Ratón estén correctamente emplazados.

Además,
debería descansar con frecuencia para no permanecer sentado en
la misma postura durante períodos de tiempo prolongados.
Personalizar su área de trabajo de forma que pueda trabajar con
comodidad promueve un estilo de vida físico y mental saludable.
Varios estudios demuestran que un área de trabajo cuidadosamente
concebido puede aumentar el rendimiento. Por supuesto, sólo
usted puede decidir qué es lo que más le conviene, así que le
animamos a que adapte estas sugerencias según sus necesidades.
Ejercicios
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El
ejercicio y los descansos frecuentes son importantes para
mantenerse alerta y cómodo en el trabajo.
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Deje su trabajo periódicamente para descansar la vista,
mover el cuerpo y promover la circulación sanguínea.
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Realice algunos de los siguientes ejercicios varias veces al
día:
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Presione las manos
ligeramente sobre la mesa, estírese y mantenga la
posición durante cinco segundos.
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Estire y aplique un ligero
masaje a los dedos, manos, muñecas y antebrazos a lo
largo del día.
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Sacuda las manos y dedos
suavemente para aliviar la tensión y promover la
circulación sanguínea.
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Mueva los hombros hacia
delante en movimientos circulares. Después, muévalos
hacia atrás cuatro veces consecutivas. Mueva cada hombro
por separado en el mismo sentido otras cuatro veces.
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Realice estos ejercicios por lo menos dos veces al día:
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Organice su jornada de
trabajo de forma que pueda turnar las tareas ante su PC
con otras actividades.
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Trate de ejercitar
diferentes grupos de músculos a lo largo del día.
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Haga una pausa para caminar
varias veces al día.
Equipamiento
La
silla y el escritorio
Una
silla de altura ajustable es idónea. Deberá ser cómoda y
proporcionar apoyo firme a la parte inferior de la espalda (la
región lumbar). Ajuste la silla de manera que los antebrazos
queden más o menos perpendiculares con los brazos y de tal forma
que pueda plantar los pies firmemente sobre el suelo. Si sus
pies no tocan el suelo completamente, use un descansapies lo
suficientemente alto para que tenga los muslos aproximadamente
paralelos con el suelo cuando esté sentado.
Si es
posible, coloque su equipo en un escritorio que haya sido
diseñado para un PC. Los escritorios tradicionales a menudo son
demasiado altos para usarse con un PC. Es esencial establecer la
altura adecuada entre la silla y el escritorio. Y no olvide
mantener una buena postura (una postura incorrecta crea tensión
innecesaria en la espalda y debilita los músculos).
El
monitor y la iluminación
Coloque
su pantalla directamente frente a usted, a una distancia cómoda.
Siéntese en su silla y asegúrese de que la parte superior del
monitor no esté a un nivel más alto que el de sus ojos.
Asegúrese de que su monitor no lo deslumbra y de que no haya
ningún reflejo en la pantalla (los filtros antireflejo pueden
serle de utilidad). Mantenga su pantalla limpia y libre de
polvo.
Es
importante que aparte la mirada de la pantalla a menudo. Varias
veces por hora, enfoque la vista sobre un objeto situado a una
distancia aproximada de 6 metros y inspire por la nariz y expire
por la boca.
El
teclado y el Ratón
Coloque
el teclado sobre el escritorio, directamente frente a usted.
Mientras esté escribiendo y usando el Ratón, mantenga relajados
los hombros y deje caer los brazos libremente por los costados.
Deje caer los codos libremente junto al cuerpo y proporcione
suficiente espacio en su escritorio para mover el Ratón sin
obstrucciones. Mientras escriba y use el Ratón, los antebrazos
deberían estar casi paralelos y aproximadamente perpendiculares
con el suelo.
Coloque
el Ratón a la misma altura que su teclado. Si es posible, evite
las fuentes de luz que se reflejen sobre la superficie del Ratón
o del teclado. Siempre que sea posible, use todo el brazo para
mover el Ratón por su escritorio. Relájese para evitar crear
tensión excesiva en la mano (no agarre el Ratón con fuerza,
sujételo).
No es
necesario usar el Ratón con una almohadilla. Sin embargo, si la
usa, asegúrese de que no sea tan gruesa que eleve su brazo y el
Ratón. Debería mantener el brazo aproximadamente perpendicular
con la superficie horizontal del escritorio. La almohadilla para
el Ratón debería proporcionar una superficie de fricción suave
pero no deslizante. Además, debería estar libre de pelusa para
evitar que la bola del Ratón se obstruya.